Perú: debates presidenciales. Primera parte, marzo 23 a marzo 25, 2026
Después de haber oído todo el primer debate, la única persona que llegó preparada, que se mostró organizada, que manejó bien su tiempo y tuvo propuestas al menos coherentes, fue Marisol Pérez Tello. Todos los demás, hombres, lo hicieron de mal a peor, sin ideas, sin plan, sin ton ni son. Todas sus iniciativas se basaban en la violencia, en estigmatizar al criminal, en construir cárceles, en reclutar más policías, en conseguir más militares, en implantar la pena de muerte, en imponer muerte civil, en salirse del Convenio de San José, en condenar de por vida a corruptos, a presidentes, a criminales. Ni una sola palabra sobre educar, sobre invertir en la cultura, en otorgar alternativas a la población, en darles lo mínimo para vivir dignamente y que puedan ver un futuro, que se sientan inclinados a confiar en un país que hasta ahora les ha dado la espalda en todos los sentidos y en todos los niveles.
Hay una contradicción medular entre las iniciativas de desarmar la corrupción, las leyes, el sistema que la permite, y el hecho de que en estas mismas elecciones se impondrá un senado con senadores que no pueden ser removidos de su cargo en cinco años, por tanto, están blindados antes de saber qué harán. ¿Se creen dioses? ¿Se creen reyes? ¿No es eso garantía de corrupción e impunidad?
Todo es absoluto en las palabras de estas personas que no entienden que en el Perú todo es relativo, todo es complicado y todo está imbricado: la pobreza, la corrupción, la necesidad, el racismo, el colonialismo, el machismo, la misoginia. Nadie ha dicho nada de las niñas violadas por sus profesores en nuestra selva peruana, profesores que siguen ejerciendo su cargo, profesores que nadie ha juzgado, ni removido. Eso es corrupción. Eso es impunidad. Eso es negar el futuro para esas niñas. Nadie ha dicho nada de un presidente, de un ministro que creen que las niñas de la selva pueden consentir relaciones sexuales con un hombre de más de cuarenta años. La corrupción, la justicia se ha puesto en contra de las mujeres y por eso tenemos tantos candidatos hombres intentando hacerse intocables. No hay futuro si no se invierte, ni se considera a las mujeres, si no se pueden poner en sus zapatos.
*
El segundo debate estuvo mucho más deslucido que el primero. Se repitieron las "alternativas" que se basan en la violencia. Se sataniza al criminal, al delincuente, se le configura como un monstruo, por lo que se le quitan todos sus derechos, no se le permite un juicio, las cárceles que se imaginan no tendrán ni luz, ni tecnología, el preso tendrá que trabajar para comer. Se crea un "otro" en el que se proyectan todos los males de la sociedad y se cree que desapareciéndolos, aislándolos, se solucionarán todos los problemas.
El criminal es resultado de un sistema racializado, clasista, corrupto, es resultado de la infelicidad, de la falta de oportunidades, se inicia en niñas violadas por sus padres, por sus maestros y que son obligadas a dar a luz hijos que no querían y que se les impuso vulnerando su voluntad, su dignidad, su humanidad. A esas niñas, la sociedad les dice no vales nada por eso te obligamos a terminar esos embarazos en contra de tu salud física y mental. Esa niña es abandonada a fanáticos religiosos que las exponen como mártires cuando ellas lo que quieren es ejercer sus derechos. Esas niñas que tendrán que educarse en instituciones que no son reguladas, que venden los títulos sin ningún contenido. Esas niñas, ahora jóvenes, luego mujeres trabajadoras entrarán en un sistema explotador que no reconoce horas extras, que no las ve como individuos sino como objetos sexuales. Un sistema que no les permite mantener, ni educar, ni cuidar a sus hijos. Y esos hijos abandonados, esos hijos no deseados, sin oportunidades, sin futuro, se hacen delincuentes, ese es el círculo de la pobreza. ¿Qué se espera de esas mujeres y hombres a los que el estado nunca les ha dado nada y de pronto aparecerá para mandarlos de por vida a la cárcel?
Estos candidatos creen que son los primeros, los únicos que han dicho que terminarán con la corrupción. Esa promesa la han dicho todos y cada uno de los candidatos, lo han dicho corruptos probados y comprobados. Así que lo que dicen es claramente lo que la gente quiere oír, pero no necesariamente lo que harán. ¿Qué puede garantizar que en realidad terminen con la corrupción? Su ejemplo, su hoja de vida, si tienen juicios, serán los primeros en usar la ley a su favor, solo una persona proba garantiza que sí eliminará la corrupción e incluso en ese caso, solo una población vigilante hará que la corrupción de verdad se vaya del poder y lleguen personas que quieran servir a su país y a sus compatriotas.
Todo lo que se propone es control y muerte, que la tecnología diga dónde están, qué hacen, pero eso atenta contra la individualidad, contra la libertad y convertiría el estado en una dictadura, el otro lado de la moneda es la muerte, también en las dictaduras no hay juicios, no hay preguntas, solo muerte. Aquí al primero que roba, muerte, al que comete un delito, muerte, al que viola, muerte. ¿No tienen ninguna idea para la vida, para vivir, para convivir?
*
El tercer debate, más de lo mismo. Incluso un candidato se atrevió a decir que los delincuentes nacen delincuentes, sin entender el carácter social de los seres humanos, sin entender las injusticias estructurales que las mujeres, los indígenas, los afrodescendientes, los empobrecidos tienen que enfrentar. Lo único bueno fue oír a varios candidatos cantarle sus verdades a Keiko Fujimori. Lo demás fue silencio.

Las propuestas sobre educación son tema de la segunda ronda de debates.
ResponderBorrar