Perú: primer debate
Después de haber oído todo el primer debate, la única persona que llegó preparada, que se mostró organizada, que manejó bien su tiempo y tuvo propuestas al menos coherentes, fue Marisol Pérez Tello. Todos los demás, hombres, lo hicieron de mal a peor, sin ideas, sin plan, sin ton ni son. Todas sus iniciativas se basaban en la violencia, en estigmatizar al criminal, en construir cárceles, en generar más policías, en conseguir más militares, en implantar la pena de muerte, en imponer muerte civil, en salirse del Convenio de San José, en condenar de por vida a corruptos, a presidentes, a criminales. Ni una sola palabra sobre educar, sobre invertir en la cultura, en dar alternativas a la población, en darles lo mínimo para vivir dignamente y que puedan ver un futuro, que se sientan inclinados a confiar en un país que hasta ahora les ha dado la espalda en todos los sentidos y en todos los niveles. Hay una contradicción medular entre las iniciativas de desarmar la corrupción, las leyes, el s...